Modos de visualización endoscópica BLI y LCI, primeras impresiones

Abril 2018

Los modos BLI (Blue Light Imaging) y LCI (Linked Color Imaging) disponibles en el sistema de videoendoscopía ELUXEO, de Fujifilm Endoscopy, se están utilizando en nuestro país desde fines del 2017. La Fundación Favaloro es la primer Institución en la Argentina en contar con estas nuevas tecnologías diseñadas para la detección de cáncer gastrointestinal temprano. 

La principal diferencia entre el BLI y el LCI con el FICE (Flexible spectral Imaging Color Enhancement), radica en la luz con que se ilumina el tejido. 
En el FICE, el tejido se ilumina con luz blanca (lámpara de Xenón de 300W) y luego se aplican filtros digitales a la imagen para resaltar determinadas características de los vasos sanguíneos y las glándulas. 
En el BLI y el LCI, la luz se modifica antes de ingresar al endoscopio con lo cual el tejido es iluminado con luces de diferentes longitudes onda según el caso. 
El BLI, es una luz azul verdosa, de longitudes de onda corta (410 nm) en las cuales la absorción de la hemoglobina es mayor con lo cual es útil, junto con endoscopios de magnificación óptica, para resaltar las microvascularizaciones de la superficie y capas más profundas de la mucosa. 
El LCI, en cambio, realiza una especie de disociación de los colores de los 4 LEDs que componen la fuente de luz multi - LED. La coloración de la imagen no es tan diferente de aquella con luz blanca, WLI (White Light Imaging), pero se realzan significativamente las diferencias entre el tejido normal y aquel que no lo es. Esto lo hace muy útil para el estudio de los signos inflamatorios y la detección de incipientes lesiones cancerígenas.

En gastritis crónicas, por ejemplo, deben detectarse regiones anormales dentro de un tejido que ya es anormal, identificar una lesión rojiza dentro de un campo rojizo, aquí está el desafío. En Japón, con el uso del LCI, se habla de detectar el “rojo en el violeta” (red in purple), ya que las lesiones de cáncer gástrico aparecen rojizas mientras el tejido no cancerígeno aparece en color violeta.

Los modos de imagen azul / verdoso muchas veces, según su ubicación, se muestran un poco oscuros. El modo LCI, en cambio, es mucho más brillante manteniendo una coloración muy similar a la normal. Esto invita al operador, como ya está sucediendo en el mundo, a aplicar este modo de visualización desde el comienzo del estudio. 

En resumen, el LCI se está convirtiendo en el ideal para la detección de las lesiones y signos inflamatorios y el BLI, con endoscopios de magnificación óptica, en los ideales para el estudio del patrón vascular y si fuera necesario, el tratamiento de las lesiones.
Este nuevo procesador de videoendoscopía, ELUXEO, junto con su fuente de luz multi-LED y los endoscopios con magnificación óptica serie 760Z, han conseguido mejorar aun más la definición, logrando imágenes prácticamente tridimensionales que se vuelven una herramienta muy útil en la detección del cáncer temprano.