Lipoma Gástrico Gigante: A Propósito de un Caso

Por Andrés Julián Vanrell, Juan Peralta, Andrés Saez, Enrico Casco, Luis Alberto Diaz.

Marzo 2021

Dr. Vanrell, Andrés Julián. - Jefe de División Diagnóstico por Imágenes.
Docente Adscripto Cátedra de Diagnóstico por Imágenes UBA
Director Asociado Subsede Hospital Tornú. Carrera de Especialistas en Diagnóstico por Imágenes. Sede Hospital de Clínicas. UBA *

Dr. Peralta, Juan. Médico de planta. - Sector Tomografía Computada Multislice. *

Dr. Saez, Andrés. Médico de planta. –Encargado de Intervencionismo guiado por Imágenes, Sector Tomografía Computada Multislice y Ecografía. *

Dr. Casco Enrico. Médico de planta. - Sector Tomografía Computada Multislice. *

Dr. Diaz, Luis Alberto. Médico en formación. - Diagnóstico por imágenes de la Universidad Maimónides.

* Hospital General de Agudos Dr. E Tornú. GCBA

 

Correspondencia: Dr. Andrés J.Vanrell - jvanre@hotmail.com

Resumen:
Paciente masculino de 69 años de edad, antecedentes de obesidad y tabaquismo. Presentó tres meses de dolor y distensión abdominal con vómitos incoercibles y pérdida progresiva de peso, no historia de sangrado gastrointestinal o anemia. 

Summary:
A 69-year-old male patient with a history of obesity and smoking. He had three months of abdominal pain and distention with incoercible vomiting and progressive weight loss, no history of gastrointestinal bleeding or anemia.

Introducción: 
Los lipomas gástricos son una entidad poco vista en la práctica médica, representan menos del 1% de todos los tumores gástricos, siendo el lipoma gigante (≥ 4 cm) extremadamente raro en su presentación. Los lipomas son tumores te tejidos blandos benignos que tienen su origen del tejido mesenquimal, de crecimiento lento y formado a partir de la multiplicación del tejido adiposo bien diferenciado el cual se rodea de una cápsula fibrosa bien delimitada y que varía en tamaño. Los lipomas gástricos se localizan frecuentemente en la submucosa, aunque también pueden originarse en un pequeño porcentaje de la capa subserosa o intramural. Su sitio de ubicación más frecuente es en la región antral siendo la mayoría asintomáticos, esta última depende en gran parte de su tamaño. Son detectados de manera incidental y pueden estar asociados a obesidad, edad entre la quinta y sexta década de la vida y síndromes como la lipomatosis hereditaria múltiple y el síndrome de Gardner.

Caso Clínico:
Paciente de sexo masculino, 69 años de edad, con antecedentes de obesidad y tabaquismo. Consultó por un cuadro clínico de tres meses de evolución caracterizado por dolor y distensión abdominal los cuales se asocian a vómitos persistentes y baja de peso durante ese período; no hubo evidencia de sangrado gastrointestinal o anemia. La endoscopía de vías digestivas altas mostró la presencia de una tumoración en submucosa de la pared antral del estómago con mucosa de aspecto normal, no se toman muestras de la misma. 

Se realizó TCMD de abdomen y pelvis con contraste oral y endovenoso: Se observa formación nodular con densidad grasa a nivel de la pared medial del antro gástrico y primera porción del duodeno que mide 60 x 27 mm aproximadamente, produce impronta y se proyecta hacia la luz intestinal a dicho nivel con disminución parcial del diámetro endoluminal, compatible con lipoma gastroduodenal. Importante diverticulosis a nivel del marco colónico sin signos de complicación. (Figuras 1 y 2).

Figura 1

Figura 1. Tomografía computada multidetector (TCMD) de abdomen y pelvis con contraste oral y endovenoso. Formación nodular con densidad grasa (-89 UH) a nivel de la pared medial del antro gástrico y primera porción del duodeno.

Figura 2

Figura 2. Tomografía computada multidetector (TCMD) de abdomen y pelvis con contraste oral y endovenoso. Formación nodular con densidad grasa a nivel de la pared medial del antro gástrico y primera porción del duodeno que mide 60 x 27 mm aproximadamente.

Discusión: 
Los lipomas del tracto gastrointestinal son en realidad tumores poco frecuentes, son lesiones grasas de crecimiento lento que pueden aparecer en cualquier parte del tracto siendo el estómago el sitio donde se presenta con menor regularidad1. Constituidos por tejido adiposo bien diferenciado que se encuentra rodeado por una capa bien delimitada de tejido fibroso1,2,3, pueden variar en tamaño y son más frecuentes en la quinta y sexta década de la vida teniendo un pequeño pico de incidencia en el sexo femenino1; al corte presenta apariencia de grasa subcutánea y aparecen con mayor frecuencia en la capa submucosa sin desestimar un pequeño porcentaje que pueden encontrarse en la capa subserosa o intramural, el sitio de ubicación gástrica más frecuente es a nivel de la región del antro.2,3

En su gran mayoría los lipomas gástricos son asintomáticos sin embargo esta condición va de la mano con el tamaño del tumor (> 3-4 cm)3, a mayor tamaño más probabilidad de presentar síntomas, la presentación clínica más común es una hemorragia gastrointestinal superior, ya sea crónico o agudo, causado por ulceración de la neoplasia, dolor abdominal y síntomas obstructivos; hay mayor probabilidad de que el tumor presente síntomas si hay un crecimiento endoluminal lo que podría causar invaginación intestinal.3 

Para el diagnóstico de los lipomas la endoscopía y los estudios radiológicos tienen un papel muy importante1, se puede evidenciar la característica macroscópica con el primer estudio, donde se puede observar una masa de superficie lisa, que puede variar entre coloración rojo-naranja a amarillo haciendo el diagnóstico de lipoma gástrico, utilizando maniobras que dejan al descubierto signos como la tienda de campaña, carpa, el cojín y la grasa desnuda se puede corroborar el diagnóstico.1 Los avances actuales en los estudios radiológicos permiten hacer un diagnóstico con mayor precisión, aprovechando las características presentadas de la grasa en cada uno de ellos, La tomografía computada es el mejor examen diagnóstico no histológico2,4. Evidencia una lesión definida, bordes definidos y una densidad grasa uniforme entre -80 y -120 unidades Houndfield1,3. Los estudios radiológicos contrastados y la resonancia magnética nuclear no aportan mayor utilidad y deben ser solicitados según la situación de cada paciente1

El tratamiento del lipoma gástrico depende de la presentación clínica del mismo, del tamaño y diagnósticos diferenciales, como tumor GIST5,6. El seguimiento de cerca con endoscopías, ecografías endoscópicas o tomografías computadas en lesiones asintomáticas es una alternativa válida5,6. La intervención quirúrgica del tumor se aconseja en aquellos casos sintomáticos o en lesiones asintomáticas con un tamaño mayor a 4 cm, ya que estas últimas tienen mayor riesgo de asociarse a complicaciones, sin embargo se debe individualizar a cada paciente para un adecuado manejo;6,7.  El tratamiento quirúrgico consiste en gastrectomía total o subtotal. En los últimos años se está procurando la intervención por cirugías mínimamente invasivas en busca de menores complicaciones y recuperación temprana. 

El diagnóstico diferencial debe ser realizado con otros tumores de características lipomatosas como el liposarcoma o tumor GIST lipomatoso, ambas patologías extremadamente raras6.

Conclusión: 
El lipoma gástrico es una patología tumoral benigna muy poco frecuente. La TC con contraste oral y endovenoso es el mejor examen diagnóstico no histológico permitiendo el diagnóstico y el planeamiento quirúrgico. 

 

Bibliografía

1. Taylor AJ, Stewart ET, Doods WJ. Gastrointestinal lipomas: A radiologic and pathologic review. AJR 1990; 55: 1205-10.

2. Vinces FY, CIACCI J, Sperling DC, y col. Gastroduodenal intussusception secondary to a gastric lipoma. Can J Gastroenterol. 2005; 19: 107-8.

3. Thompson WM, Kende AL, Levy AD. Imaging Characteristics of Gastric Lipomas in 16 adult and pediatric patients. AJR 2003; 181: 981-5.

4. Heiken JP, Forde KA, Gold RP. Computed tomography as a definitive method for diagnosing gastrointestinal lipomas. Radiology 1982; 142: 409-14.

5. Shim CS, Jung IS. Endoscopic removal of submucosal tumors: preprocedure diagnosis, technical options, and results. Endoscopy 2005; 37: 646-54.

6. Hwang JH, Saunders MD, Rulyak SJ, y col. A prospective study comparing endoscopy and EUS in the evaluation of GI subepithelial masses. Gastrointest Endose 2005; 62: 202-8.

7. Alberti D, Grazioli L, Orizio P, y col. et al. Asymptomatic giant gastric lipoma: What to do? Am J Gastroenterol 1999; 94: 3634-7.