“Todos los radiólogos deberían buscar certificarse”

Por María Alejandra Gomez Mendoza.

Febrero 2015

El médico radiólogo guatemalteco Francisco Arredondo estuvo en Buenos Aires y le concedió una entrevista a Revista Diagnóstico, donde habló sobre la actualidad del Diagnóstico por Imágenes en Mesoamérica y la importancia de la certificación y re-certificación para todos los radiólogos. 

El Dr. Arredondo en los últimos años ha estado enfocado en la parte académica de la radiología y en la organización regional, actualmente preside la Fundación Mesoamericana de Radiología e imagen donde apoyan a los médicos residentes en su formación y a los médicos radiólogos que recién terminan su entrenamiento a fortalecer el desarrollo de la especialidad. Desde esta Fundación realizan anualmente el MAYARAD, un evento regional que busca promover el desarrollo de la especialización en Centroamérica, del cual ya han participado más de 500 personas.


¿Cómo es el panorama de la radiología en Centroamérica?

Una de las versiones que siempre existe es la que se refiere al crecimiento económico de una región, su capacidad económica, Producto Interno Bruto (PIB) y los efectos que estas variables tienen sobre la práctica médica en general y sobre la radiología. Mientras más desarrollado esté un país económicamente, hay una mayor capacidad de adquisición de equipos y mejor pago para los radiólogos.

Dentro del PIB de nuestra región se han alcanzado buenos grados de desarrollo en radiología, una de las características que tiene la parte de Mesoamérica es que prevalece mucho la radiología privada; en muchos países es muy fuerte el Gobierno y la salud pública como instituciones de radiología y médicas en general, pero en esta región y en Centroamérica lo privado es lo importante, casi un 80% de los pacientes van por la vía de atención privada y un 20% van por la vía de los servicios públicos.

Ahora esto no quiere decir lo mismo en la atención, si hay muchos pacientes que acuden a los servicios públicos, porque son más baratos u otros factores, pero los servicios públicos no tienen capacidad de recursos diagnósticos y ellos mismos refieren a los pacientes a los servicios privados.

¿ Y qué ha pasado con el ámbito educativo?

En la educación, ha ido creciendo cada vez más el programa de formación, hace algunos años todos los radiólogos formados en el área centroamericana viajaban fuera a Estados Unidos o Norteamérica, Europa, una buena cantidad a México, a Colombia o Argentina; pero en los últimos años se han venido fortaleciendo los programas locales, particularmente en Guatemala y en Costa Rica.

¿Cuál es la importancia de la rotación entre países limítrofes?

 En realidad era primero una necesidad, porque no había donde formarse en los países propiamente. Entonces por un lado no había mucha alternativa, a menos que el médico fuera bilingüe, ahora se han desarrollado más programas para hacer subespecialidades como resonancia magnética, tomografía etc. Esto es importante porque se genera una exposición a otras culturas, una muestra de cómo se trabaja y cómo se vive en otros lugares, y es una parte fundamental. 

Esto es importante en el entrenamiento y después del mismo, ya que muchas personas que han salido, mantienen los lazos a nivel más allá del profesional y luego se produce un intercambio en el ámbito radiológico.

¿Existe algún tipo de subespecialidad que esté más presente en la región?

La verdad que muchas de las necesidades y de los requerimientos están relacionados con los tipos de enfermedades que más prevalecen en la región, el ultrasonido es muy popular y la tomografía abdominal también. Increíblemente la radiología pediátrica no es muy popular como una subespecialidad y digo increíblemente porque en nuestra región se sabe que los niños y jóvenes son mayoría, pero esta variable por alguna razón particular no ha tenido impacto.

Otras áreas que han llamado mucho la atención son neurorradiología, mamografía e incluso radiología intervencionista, la cual cada día se está desarrollando más; actualmente muchos jóvenes centroamericanos guatemaltecos han obtenido becas para ir a lugares como Taiwán, en los cuales van a hacer radiología intervencionista y luego regresan y apoyan a otros a formarse en eso.

Uno de los aspectos más importantes en el radiodiagnóstico es la certificación y recertificación de los médicos, ¿cómo evalúa este aspecto en Centroamérica?

Esto no solo hay que verlo en Centroamérica, hay que tratarlo a nivel latinoamericano. Por años hemos venido trabajando en la certificación; un poco inspirados al comienzo por lo que es el Board Americano de Radiología, el cual es una entidad privada con varios representantes importantes que no pertenece a ninguna universidad y no pertenece a ninguna de las asociaciones radiológicas grandes como la RSNA o el American College of Radiology. El Board Americano de Radiología tiene muchos años de estar certificando y eso exige requerimientos que un radiólogo debe cumplir para establecer que tiene suficientes habilidades para brindar los servicios en una forma correcta.

En Estados Unidos se puede ser certificado o elegible a certificarse, y en muchos lugares cuando se contrata un radiólogo tiene que ser certificado, el elegible es aquel que completó los años de entrenamiento en instituciones reconocidas, pero no ha llegado a pasar su examen digamos; a partir de lo que ha pasado en Estados Unidos, países como México establecieron un consejo de certificación, el cual es presidido normalmente por un radiólogo y allá realizan la certificación, no es obligatorio, pero si la mayor parte de los radiólogos mexicanos se están certificando.

A partir de lo que allí sucedió, estuvimos trabajando para que pudiéramos transportar esos mismos exámenes a los países de Latinoamérica, pero no ha sido posible, ha costado mucho porque hay mucha resistencia y muchas diferencias también, por ejemplo hay países de Centroamérica donde las universidades le dan el diploma de especialista a un radiólogo, pero como la ley no exige que tengan algo más allá que ese reconocimiento de la universidad, no se hace obligatorio para un radiólogo tener que hacer una certificación.

La parte importante de certificarse es que el paciente tiene una forma de verificar que los radiólogos han cumplido con una serie de requisitos y un nivel de capacidades adecuadas y, obviamente, que es alguien en el que se puede confiar.

Esto ha sido un esfuerzo muy grande que también ha llegado al Colegio Interamericano de Radiología con el Sistema Integrado de Radiología para la Certificación y Acreditación Ibero-Americana (SIRCAI), el Dr. Rodrigo Restrepo (Colombia) ha estado llevando esa bandera y lo hemos apoyado varios países, pero sigue costando bastante. 

La parte importante de certificarse es que el paciente tiene una forma de verificar que los radiólogos han cumplido con una serie de requisitos y un nivel de capacidades adecuadas y, obviamente, que es alguien en el que se puede confiar.

A parte de la certificación que se está buscando, en Estados Unidos y en México ya existe la recertificación, por ejemplo: un radiólogo recibe su diploma hace 20 años, pero la tecnología que se utiliza en radiología está en evolución permanente siempre cambiando y siempre hay nuevos conocimientos; entonces desde hace unos 5 años aproximadamente, en Estados Unidos está existiendo la recertificación, donde se recertifica al radiólogo cada diez años. Esto es un paso que todavía no lo hemos logrado, pero que tendrá que venir a continuación.

¿En sentido qué es lo que le espera a Latinoamérica?

Es un futuro complicado, nos ha tocado enfrentar diferentes desafíos, digo nos ha tocado porque el CIR ha venido con este instructivo desde hace unos años, y el principal obstáculo es que no existe una ley que exija que el radiólogo tenga una certificación para poder practicar. 

El principal obstáculo es que no existe una ley que exija que el radiólogo tenga una certificación para poder practicar

El conocimiento que brinda la universidad es aceptable, pero no es estándar y lo que se busca con una certificación es homologar el conocimiento de todos los radiólogos; que médicos que vengan de diferentes universidades con diferentes calidades de educación puedan constatar, homologar y decir que poseen los conocimientos necesarios. Pero como no hay una ley y cada país tiene propia su legislación al respecto, no se ha logrado el objetivo.

La práctica radiológica igual ha cambiado mucho, antes era una práctica muy liberal donde el radiólogo ponía sus aparatos y sus equipos y tenía su clínica, ahora la tendencia es que cada vez más la medicina se instituya en empresas de seguros que van tomando la organización, etc. Entonces estas instituciones son exigentes con los radiólogos que contratan, y el resultado que esta exigencia va a hacer en este libre mercado es, que el radiólogo que quiera acceder a estos lugares con un nivel económico adecuado, va a necesitar en algún momento estar certificado por la organización pertinente, equivalente al Board o consejo.

Con esto se ha pensado en una certificación global que tenga un examen que se pueda estandarizar, que exista el mismo examen en todos los países de Latinoamérica y que ese sea equivalente. Sabemos que del CIR forman parte también España y Portugal y ellos tienen certificaciones por medio de la Comunidad Económica Europea que también tienen sus propias exigencias.