Previo al Congreso Chileno de Radiología 2025, Diagnóstico Journal visitó la Clínica Alemana de Santiago junto a Ricardo Rubilar y Gianfranco Berloffa de Timed Chile —representantes de Fujifilm en el país— para conversar con el Dr. Pablo Soffia, jefe del Servicio de Diagnóstico por Imágenes, y con la tecnóloga Marcela Núñez.
La institución, referente nacional y latinoamericano en diagnóstico por imágenes, incorporó recientemente dos nuevos equipos portátiles FDR Nano, sumándose al primero instalado en 2017. La decisión de ampliar la flota refleja la plena satisfacción del equipo médico y técnico con el rendimiento del sistema y el soporte posventa brindado por Timed y Fujifilm.

“El primer FDR Nano que adquirimos en 2017 significó un cambio importante en nuestra rutina clínica. Su tamaño compacto y bajo peso —apenas 90 kilos— nos permitió moverlo fácilmente entre unidades, ascensores y espacios reducidos, algo esencial en un hospital de alta complejidad”, explicó el Dr. Pablo Soffia.
Durante la pandemia, el FDR Nano demostró su verdadero valor: “Llegamos a realizar hasta 70 radiografías portátiles por día. Los espacios eran mínimos y el equipo respondió
con gran maniobrabilidad, alta calidad de imagen y una dosis significativamente menor respecto a los equipos tradicionales.
Incluso en pacientes con sobrepeso, la calidad diagnóstica se mantuvo constante, sin fallas ni sobrecalentamiento”, recordó el especialista.
Soporte técnico rápido y confiabilidad operativa
La tecnóloga Marcela Núñez, jefa del área técnica, destacó la confiabilidad y el soporte:
“El servicio técnico es excelente; las respuestas nunca superan las 24 horas. En un centro de alta demanda como el nuestro, donde un equipo fuera de servicio impacta directamente
en la atención, ese respaldo marca la diferencia.”
Ergonomía, baja dosis y eficiencia del flujo de trabajo
Además de su mínima dosis y máxima seguridad, el FDR Nano ofrece una experiencia de uso ergonómica, ágil y silenciosa. “El detector es liviano y cuenta con grilla virtual, lo que reduce el esfuerzo físico de los tecnólogos y optimiza el flujo de trabajo. En términos técnicos, pasamos de usar 1.6 o 2 mA/seg en equipos previos a solo 1 mA/seg, manteniendo una imagen clara, diagnóstica y de alta resolución”, detalló Núñez.
Tres unidades: una decisión basada en resultados clínicos
La ampliación de la flota a tres unidades es una consecuencia natural de esta experiencia positiva. “Después de estos años, decidimos renovar con dos equipos más porque el FDR Nano demostró su valor en la práctica. Combina movilidad, confiabilidad y calidad de imagen, y cuenta con un soporte local que nos da tranquilidad. Es una inversión que impacta directamente en la calidad de atención que brindamos a nuestros pacientes”, concluyó el Dr. Soffia.

