En su décima edición, el Foro Internacional de Líderes en Salud (FILIS), organizado por Abramed, reunió a los principales referentes del sector para debatir el futuro de la medicina diagnóstica. Inteligencia artificial, sostenibilidad, regulación, interoperabilidad y gobernanza fueron algunos de los ejes de un encuentro que dejó un mensaje claro: la innovación tecnológica sólo genera valor cuando mejora la atención de los pacientes.

Al celebrar su décimo aniversario, el Foro Internacional de Líderes en Salud (FILIS) confirmó su consolidación como uno de los espacios más importantes para el debate estratégico sobre el futuro de la salud en Brasil y América Latina. Organizado por la Asociación Brasileña de Medicina Diagnóstica (Abramed), el encuentro reunió a representantes de prestadores, industria, academia, organismos reguladores y autoridades públicas para analizar los desafíos que enfrenta el sistema sanitario en un contexto de acelerada transformación tecnológica.
Para Milva Pagano, directora ejecutiva de Abramed, el crecimiento del FILIS refleja también la evolución del propio sector.
“El FILIS dejó de ser solamente un espacio de intercambio de conocimientos para convertirse en un foro generador de propuestas, capaz de reunir a los diferentes actores de la salud y organizar los temas prioritarios para el sector.”
Según explica, uno de los principales logros alcanzados durante estos diez años fue mantener un diálogo permanente entre instituciones con intereses diversos, promoviendo la construcción conjunta de soluciones para un sistema de salud cada vez más complejo.
Diagnóstico 5.0: tecnología con propósito
El concepto que atravesó toda la edición 2026 fue Diagnóstico 5.0, una visión que propone ir más allá de la incorporación de nuevas tecnologías y poner el foco en el propósito con el que estas son utilizadas.
Para Pagano, la inteligencia artificial, la automatización y el análisis de datos ya forman parte de la medicina diagnóstica. Sin embargo, el verdadero desafío consiste en orientar estas herramientas hacia la generación de valor para el paciente, favoreciendo decisiones clínicas más precisas y contribuyendo a la sostenibilidad del sistema de salud.
“La innovación solo tiene sentido cuando está al servicio de las personas”, resume.
Desde esta perspectiva, cuestiones como la regulación, la inteligencia artificial, la sustentabilidad, la gobernanza y el valor de la medicina diagnóstica dejan de ser temas independientes para integrarse en una única estrategia de transformación.

La inteligencia artificial como aliada del profesional
La inteligencia artificial ocupó un lugar destacado en los debates del FILIS.
Para Abramed, las oportunidades que ofrece son enormes: optimización de procesos, organización de flujos de trabajo, apoyo a la priorización de casos y mejora en la calidad del análisis de la información clínica.
Sin embargo, durante el foro también quedó claro que su incorporación debe realizarse de manera responsable.
Entre las principales recomendaciones surgidas de las discusiones se destacaron:
utilizar la IA para resolver problemas reales de la asistencia y no como un fin en sí mismo;
garantizar la calidad y la gobernanza de los datos;
avanzar hacia una verdadera interoperabilidad entre los sistemas de información en salud;
preservar siempre el criterio clínico y el componente humano de la atención.
“La inteligencia artificial debe ampliar las capacidades de los profesionales, nunca reemplazar su juicio clínico ni el cuidado centrado en las personas”, destacó Pagano.
El diagnóstico como motor de la sostenibilidad
Uno de los conceptos más reiterados durante el FILIS fue que el diagnóstico oportuno representa una de las herramientas más eficientes para mejorar la calidad asistencial y reducir costos.
La directora ejecutiva de Abramed considera que todavía existe un importante camino por recorrer para que la medicina diagnóstica sea reconocida como un componente estratégico dentro del sistema sanitario.
Para ello plantea tres grandes desafíos.
El primero consiste en abandonar un modelo basado exclusivamente en el volumen de prestaciones para avanzar hacia uno centrado en el valor generado para el paciente.
Diversos estudios internacionales presentados durante el encuentro demostraron que un diagnóstico precoz puede reducir significativamente los costos del tratamiento, especialmente en patologías oncológicas, además de mejorar los resultados clínicos.
El segundo desafío es reconocer el valor de la calidad.
Actualmente, las instituciones asociadas a Abramed realizan más del 85 % de los estudios diagnósticos de la salud suplementaria brasileña y cuentan con certificaciones de calidad. Para la entidad, resulta fundamental que los modelos regulatorios y contractuales incentiven este tipo de inversiones, ya que procesos acreditados permiten disminuir la repetición innecesaria de estudios, mejorar la seguridad del paciente y aumentar la confiabilidad de los resultados.
El tercer eje está vinculado con la necesidad de construir un ambiente regulatorio más ágil y previsible, capaz de acompañar la velocidad con la que evolucionan las nuevas tecnologías diagnósticas.
Interoperabilidad, ESG y transparencia
Más allá de la inteligencia artificial, el FILIS dedicó buena parte de su agenda a discutir otros aspectos fundamentales para el futuro de la salud.
La interoperabilidad de los sistemas de información aparece como uno de los principales desafíos para garantizar la continuidad del cuidado y una mejor coordinación entre los distintos niveles de atención.
En paralelo, la sustentabilidad y la agenda ESG continúan ganando protagonismo dentro de las instituciones de salud.
Abramed anunció que seguirá impulsando iniciativas vinculadas con buenas prácticas ambientales, sociales y de gobernanza, además de fortalecer el trabajo conjunto con el Ministerio de Salud brasileño para avanzar en proyectos relacionados con el intercambio seguro de información clínica.
Otra prioridad será ampliar el desarrollo del Panel Abramed – O DNA do Diagnóstico, considerado hoy una de las principales fuentes de información estadística sobre medicina diagnóstica en Brasil.
Un sistema más integrado y centrado en el paciente
Al finalizar el encuentro, la sensación compartida entre los participantes fue que el FILIS no concluyó con respuestas definitivas, sino con nuevas preguntas y una agenda de trabajo aún más sólida.
Para Milva Pagano, el principal objetivo sigue siendo construir un sistema de salud más integrado, accesible y sostenible.
“Nuestro propósito colectivo debe ser garantizar un sistema más seguro, coordinado y centrado en el bienestar de las personas.”
Ese mensaje sintetiza el espíritu del Diagnóstico 5.0: aprovechar todo el potencial de la innovación tecnológica sin perder de vista que el verdadero valor del diagnóstico reside en mejorar la vida de los pacientes. En un escenario marcado por la inteligencia artificial y la transformación digital, el futuro de la medicina diagnóstica dependerá, más que nunca, de la capacidad de combinar tecnología, evidencia científica y cuidado humano.


