El 14º Congreso Mundial de la Federación Mundial de Medicina Nuclear y Biología (WFNMB) celebrado en Cartagena dejó patente no solo la fortaleza científica de la disciplina, sino también el fortalecimiento de redes regionales que están impulsando la medicina nuclear en América Latina. Los testimonios de líderes y profesionales presentes resaltan dos ideas centrales: 1) el nivel científico del congreso fue sobresaliente y, 2) el verdadero motor de crecimiento en la región no es solo el conocimiento individual, sino la capacidad de construir comunidades, intercambiar experiencias y consolidar colaboraciones que sostengan ese impulso en el tiempo. A partir de estas historias y reflexiones, se perfilan tendencias y oportunidades para la radiología y la medicina nuclear en LATAM, con énfasis en formación, alianzas, acceso a tecnologías y la consolidación de redes regionales que faciliten la transferencia de conocimiento y la implementación de innovaciones.

Cartagena se convirtió en un punto de encuentro clave para la medicina nuclear global, subrayando el papel de América Latina como un actor cada vez más reconocido en esta área. Entre las voces destacadas estuvieron representantes de la industria, centros clínicos y organizaciones que trabajan estrechamente con radiofarmacéuticos, equipamiento y educación médica continua. La narrativa recogida de las publicaciones de asistentes y ponentes enfatiza que la región está avanzando no solo en adoptar tecnologías de vanguardia, sino en construir la infraestructura humana e institucional necesaria para que estas herramientas tengan un impacto sostenido en la atención al paciente.

Liderazgo y alianzas regionales
● Liderazgos regionales en diálogo con la industria: los testimonios de portavoces regionales señalan que el éxito de la medicina nuclear en LATAM depende de la capacidad de las comunidades profesionales para tejer redes entre hospitales, universidades y proveedores de tecnología. En Cartagena, varios actores destacaron la importancia de estas redes como motor de crecimiento y de acceso a tecnologías de punta.
● Colaboraciones con la industria: las participaciones de empresas como Siemens Healthineers, IQ Medical Services, United Imaging, Tecnonuclear y Laboratorios Bacon ilustran un ecosistema dinámico donde proveedores, centros de diagnóstico y laboratorios trabajan para ampliar la infraestructura y el acceso a radiotrazadores y terapias basadas en medicina nuclear. Estas alianzas no solo fortalecen la adopción de tecnologías, sino que también aceleran la formación y la estandarización de procesos.
● Unificados en torno a la calidad: la idea central repetida por múltiples voces es que la calidad del diagnóstico y la seguridad del paciente deben ser el eje de todas las iniciativas. En Cartagena quedó claro que el avance en medicina nuclear exige un marco de buenas prácticas, regulación adecuada y capacitación continua para el personal clínico y técnico.

Actividades destacadas y momentos clave
● Sesiones y conferencias: el congreso sirvió de escaparate para presentar avances en diagnóstico por imágenes, radiotrazadores y teragnóstica. Los debates dejaron constancia de una energía institucional para explorar nuevas fronteras en la práctica clínica y la investigación.
● Eventos paralelos y networking: entre las experiencias más destacadas estuvieron cenas, cocktail y encuentros que facilitaron conversaciones entre médicos, representantes de la industria y responsables de políticas sanitarias. Estos momentos de networking se percibieron como catalizadores para futuras colaboraciones y proyectos conjuntos.
● Rol de la región en la agenda global: varios testimonios reflejan que LATAM no solo participó sino que aportó visiones y experiencias que enriquecen el debate internacional, señalando un movimiento de convergencia entre la práctica clínica local y las tendencias globales en medicina nuclear.
Impacto para América Latina y perspectivas futuras
● Expansión de infraestructuras y acceso: la cobertura y las alianzas destacadas durante el congreso apuntan hacia un crecimiento sostenido en LATAM, con mayor disponibilidad de radiofármacos, tecnologías de imagen molecular y plataformas para su uso en oncología y cardiología.
● Formación y certificación: el énfasis en educación médica y en redes de formación regional sugiere que la región está avanzando hacia mayores estándares de calidad y competencia, con posibles beneficios en la capacitación de médicos, técnicos y personal de apoyo.
● Cooperación internacional como motor de innovación: la variedad de actores presentes en Cartagena —tanto autoridades de salud como representantes de hospitales y de la industria— refuerza la idea de que la región puede posicionarse como un nodo estratégico para pruebas, implementación y difusión de innovaciones en medicina nuclear.
Desafíos y consideraciones para la región
● Sostenibilidad de las redes: mantener y nutrir las redes entre instituciones, universidades y proveedores requiere planes de largo plazo, financiamiento consistente y mecanismos de gobernanza que faciliten la colaboración continua.
● Regulación y seguridad: la adopción de nuevas tecnologías en medicina nuclear exige marcos regulatorios robustos, con énfasis en seguridad de pacientes, trazabilidad de procesos y cumplimiento en toda la cadena de suministro de radiofármacos.
● Diversidad y representatividad de datos: para la validación de nuevas tecnologías y enfoques (incluida la theranóstica) es crucial contar con datos regionales que reflejen las poblaciones y prácticas locales.
¿Qué deja el WFNMB 2026? La experiencia de Cartagena refuerza que la medicina nuclear en la región no solo está creciendo en términos de tecnología y capacidad quirúrgica, sino también en la capacidad de las comunidades para trabajar juntas hacia objetivos comunes. El camino hacia una medicina nuclear más precisa, segura y accesible para América Latina pasa por el fortalecimiento de redes, la educación continua y la colaboración entre la industria, la academia y los reguladores. El congreso deja un legado de momentum que debe capitalizarse para consolidar la posición de LATAM como líder regional y contribuir a la medicina nuclear de alto impacto a nivel global.























