Resumen del Congreso WFNMB 2026

 – Cartagena, Colombia del 13 al 16 de febrero de 2026 

La brisa salina que se filtra desde la bahía de Cartagena trae consigo murmullos en todos los acentos. En los pasillos, los saludos no tienen nacionalidad y la curiosidad es un idioma común. La ciudad amurallada fue, durante cuatro días, una caja de resonancia para una comunidad científica que no solo mira el futuro: lo construye, trazador por trazador, detector por detector, paciente por paciente. El 14.º Congreso Mundial de la World Federation of Nuclear Medicine and Biology (WFNMB) reunió a especialistas de más de 50 países y convirtió a Colombia en epicentro de la conversación global sobre diagnóstico, tratamiento y políticas públicas en imagen médica y medicina molecular.

No fue un encuentro más. Lo percibí en el tono de las plenarias y en la franqueza de los pasillos: la medicina nuclear está ingresando a una fase en la que la precisión deja de ser un ideal para convertirse en estándar. Y ese salto, lo dicen los que saben y lo confirma la agenda científica, que dice apoyarse en tres pilares: teragnóstico, dosimetría personalizada y tecnologías de adquisición que expanden lo posible.

Un congreso con política sanitaria adentro

Hay congresos que muestran ciencia; este también conectó la ciencia con la política sanitaria. En una sesión satélite estratégica, la WFNMB reunió a decisores y referentes de organismos internacionales para discutir cómo implementar la Resolución WHA78.13, aprobada en 2025, que impulsa el fortalecimiento de la capacidad en diagnóstico por imagen a escala global. Participaron, entre otros, el Dr. Savvas Frangos, la Dra. Gisela Estrada, el Dr. Gopinath Gnanasegaran, la Dra. Diana Paez (OIEA), y los doctores John Prior y Andrew Scott (OMS), junto con representantes de WARMTH, ALASBIMN, la Fundación ICPO y la Fundación Oncidium. La consigna fue clara: alinear investigación, formación y acceso para que la imagen médica llegue antes y mejor a donde más se la necesita.

La discusión no se quedó en lo declarativo. El panel abrió caminos para colaboraciones concretas entre sociedades científicas, ONG e instituciones académicas, apuntando a que la resolución se traduzca en capacidad instalada, protocolos armonizados y más pacientes diagnosticados a tiempo. Es, en el fondo, el mensaje de este tiempo: la innovación vale en la medida en que se escale y se integre a sistemas de salud reales.

Día por día: el pulso del programa

Viernes 13 de febrero. Por la mañana, se encuentran las salas a tope con cursos precongreso: Radiopharmacy and Chemistry y Dosimetría interna en la práctica clínica, un arranque que marca el tono cuantitativo de todo el encuentro. En paralelo, el curso para estudiantes y una reunión IAEA–WFNMB para compartir experiencias nacionales. Por la tarde, educación continua en SPECT/CT en la era del PET/CT, cardiología nuclear y una sesión de 25 años de PET/CT con mirada al futuro híbrido. Cierra la jornada un taller de cirugía radioguiada, la inauguración oficial y un panel de alto voltaje: “Integración estratégica de la medicina nuclear y la radiología en la salud global”, seguido de la recepción de bienvenida.

Sábado 14. La mañana profundiza en PET/CT en enfermedad hematológica y en nuevas terapias (WARMTH), mientras ALASBIMN abre su simposio de radiofarmacia y el bloque de tecnólogos gana centralidad. La plenaria de cardiología a media mañana recuerda un axioma: el corazón sigue siendo un laboratorio de innovación para la imagen molecular. El mediodía trae una batería de simposios satélite con industria: Tecnonuclear, Telix, United Imaging, Siemens Healthineers, Mediso, Curium, Techi, Bacon, GE Healthcare y Cyclomedica. Por la tarde, el mapa se bifurca: neurología, procedimientos guiados por medicina nuclear, dosimetría (taller de física médica) y la Asamblea WFNMB. El cierre con temas como, la respuesta con PET/CT (incluida la plataforma de cuerpo entero) y, acto seguido, inteligencia artificial en plenaria.

Domingo 15. La agenda expone su lado teragnóstico desde temprano con próstata y el primer simposio de ISORBE; el bloque de tecnólogos se concentra en cuantificación e indicadores clínicos, un paso imprescindible para que la precisión sea rutina. La plenaria de cáncer de tiroides compacta evidencia. La tarde despliega tumores sólidos, cáncer de pulmón, segundo simposio de ISORBE y una sesión IAEA–WFNMB que retoma el hilo de la integración con radiología y políticas públicas. La plenaria de cáncer de próstata cierra con foco en rutas de tratamiento personalizadas.

Lunes 16. El último día no afloja: teragnóstico en NETs, enfermería en teragnóstico y abordajes humanísticos, pediatría en medicina nuclear y, como plato fuerte aplicado, el taller de cardiología nuclear de ASNC para cuantificación de flujo miocárdico en PET y SPECT. El Congreso se clausura con plenaria final, ceremonia de premios y acto de cierre. Un detalle no menor: hasta el cierre, se sigue formando a estudiantes, una apuesta al recambio generacional.

Las tres palabras del momento: teragnóstico, dosimetría, personalización 

El teragnóstico dejó de ser promesa para transformarse en eje clínico. La agenda lo mostró en tópicos que van de NETs a próstata, acompañados por estrategias de dosimetría interna que afinan dosis y mejoran perfiles de seguridad. La conversación giró alrededor de Lutecio-177 (DOTATATE y PSMA), pero también de nuevos radioisótopos y moléculas en fase clínica, junto con trazadores PET y SPECT y avances de química radiofarmacéutica. La consecuencia práctica es nítida: protocolos cada vez más cuantitativos, indicadores reproducibles y ajustadas a cada paciente.

El otro protagonista silencioso fue el PET/CT de cuerpo entero. Más allá de la fascinación tecnológica, el argumento es duro: sensibilidad diagnóstica incrementada, mejoras en dosimetría y eficiencia clínica; resumiendo, menos tiempo, más señal, mejor decisión. Las plenarias dedicadas a respuesta con PET/CT y a esta nueva generación de equipos delinearon la ruta que viene.

Cardiología nuclear: el laboratorio donde todo se prueba

Si uno sigue el rastro de la evidencia, la cardiología nuclear aparece como campo de pruebas de muchas de las innovaciones que luego migran a oncología o neurología. El programa fue elocuente: perfusión miocárdica, reserva de flujo, imágenes híbridas, protocolos de baja dosis y radioprotección integraron cursos y talleres, incluyendo el módulo ASNC táctico en cuantificación de flujo con PET y SPECT.  Comunidad, diversidad y futuro. Entre presentaciones, pósteres y demostraciones, el Congreso mostró algo difícil de medir y, sin embargo, decisivo: una comunidad robusta, diversa y en expansión. Delegaciones de toda América Latina —de México a Argentina, de Brasil a Uruguay— compartieron mesas con colegas de Estados Unidos, Canadá, Japón, Corea, Alemania, Francia, España, Italia, India, Australia, China y los países nórdicos, entre otros. Cartagena operó como punto de encuentro multicultural y como incubadora de colaboraciones que, con suerte, pronto veremos traducidas en protocolos compartidos y estudios multicéntricos.

La misión de la WFNMB se respiró en cada salón: impulsar la medicina nuclear y la medicina molecular en todo el mundo, coordinando, comunicando y fortaleciendo la planificación estratégica de las sociedades, con foco en liderazgo, visibilidad de investigación operativa y participación en foros globales. La meta no es menor: menos duplicaciones y más progreso colectivo.

La industria también fue aula

La exposición comercial fue un módulo formativo. United Imaging y Siemens Healthineers llevaron plataformas de PET y SPECT que marcan el pulso del mercado. Tecnonuclear Curium, Techi, Bacon e IPEN acercaron el universo de radiofármacos a clínicos y físicos, mientras IBA puso en primer plano su infraestructura de ciclotrones. Hubo, además, soluciones digitales para dosimetría y empresas de dispositivos e infraestructura hospitalaria. Más allá del despliegue, lo valioso fue la interacción técnica: demostraciones, debates, papers sobre la mesa y  la posibilidad de cerrar acuerdos que aceleran la traslación tecnológica.

Lo que viene

En el mapa de próximos hitos, el Congreso dejó dos anuncios para subrayar: el WFNMB 2030 será en Río de Janeiro (Brasil) y ALASBIMN 2028 tendrá sede en Punta del Este (Uruguay). Más que una postal, un compromiso regional: sostener el liderazgo científico y convertir a América Latina en plataforma de innovación y entrenamiento en medicina nuclear.  5 de marzo 2026 

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