1. Trayectoria profesional y liderazgo
Breve repaso de su carrera como médica radióloga especialista en medicina nuclear.
Estudié Medicina en la UBA (egresada 2007)
Realicé la Residencia Médica en Diagnóstico por Imágenes en TCba (2008-2011) y el curso de especialista en la SAR. Desde la residencia me interesaron las imágenes moleculares y comencé a pasar largas horas de mi formación en el servicio de PET-TC de TCba. Allí tuve la suerte de contar con referentes médicos excepcionales que fueron acompañando mi formación: el Prof. Dr. José Luis San Román, mi gran mentor en el mundo de la radiología, y los Dres. Oscar Parysow y Carlos Collaud, referentes de la medicina nuclear. Ellos contribuyeron a mi formación y me contagiaron la pasión por las imágenes funcionales e híbridas, pasión que entonces me llevó a realizar la carrera de especialista en Medicina Nuclear en la UBA. Desde entonces dedico la mayor parte de mi actividad asistencial a evaluar pacientes utilizando el método PET-TC, con foco en la subespecialidad de oncoimágenes. En los últimos años también me dediqué bastante al estudio de patología neurodegenerativa utilizando distintas moléculas para la realización de exámenes PET cerebrales, para lo cual tuve la suerte de poder asistir como parte de mi formación al servicio de Medicina Nuclear de la Universidad de California (UCLA) para la realización de un Programa de Observación Clínica en Neurorradiología Diagnóstica.

Camino recorrido hasta llegar a ser directora médica de TCBA. Momentos clave o desafíos que marcaron su camino hacia un rol de liderazgo.
Mi camino en TCba comenzó en el año 2016, cuando me postulé para entrar en la residencia médica de Diagnóstico por Imágenes. En ese entonces el Director Médico de la institución era el Dr. Francisco Eleta, gran maestro de la radiología argentina, quien recuerdo me entrevistó en el proceso de selección de residentes junto al Dr. Alberto San Miguel – actual Director General de TCba y mi mentor en relación a mi camino y formación en Gestión en Salud.
Tras finalizar la residencia, me incorporé al staff médico de la institución. En el año 2020, atravesados por la pandemia por COVID-19, surgió la oportunidad de asumir como Directora Médica. Fue un desafío inesperado que marcó un antes y un después en mi carrera: me permitió crecer en un área no asistencial de la medicina, descubrir el apasionante mundo de la gestión y comprender la relevancia de integrar la mirada clínica con la administración de instituciones de salud.

2. Ser mujer en la radiología
Cómo ha influido —o no— el hecho de ser mujer en su desarrollo profesional?
En mi caso, el hecho de ser mujer atravesó mi recorrido profesional, aunque no siempre de manera explícita o constituyendo necesariamente un obstáculo directo. En mis inicios, la mayoría de los referentes con quienes me formé eran varones, cosa que no viví como un límite personal pero sí como un reflejo de las desigualdades estructurales que aún existen en la medicina. Hoy reconozco que mi experiencia no es individual: refleja la necesidad de seguir abriendo camino para que las mujeres tengamos igualdad de oportunidades reales en todos los niveles de la radiología.

Percepción de la participación femenina en la especialidad a lo largo de los años.
La radiología ha tenido históricamente una gran participación de mujeres en la práctica clínica, pero no siempre esa presencia se tradujo en visibilidad o acceso a puestos de decisión. En los últimos años creo que se evidencia un cambio positivo: cada vez más colegas mujeres llegan a ocupar espacios académicos de relevancia, de gestión y de representación en sociedades científicas. Un hito que ilustra este camino es el liderazgo actual de la Dra. Claudia Cejas como presidenta de la SAR, siendo la segunda mujer en ocupar el cargo en más de 100 años de historia de nuestra sociedad científica. La primera en abrir esa puerta fue la Dra. Gloria Díaz, en 1994.
Sin embargo, todavía queda camino por recorrer para que la equidad no sea la excepción sino la norma, y para que el talento femenino pueda expresarse en todos los niveles de la especialidad.

Principales barreras que todavía persisten para que más mujeres accedan a cargos jerárquicos.
Las barreras son múltiples y no siempre visibles. Una de ellas es la dificultad para conciliar las responsabilidades laborales con las familiares, que aún recaen en gran medida sobre las mujeres. Otra tiene que ver con los sesgos culturales, muchas veces inconscientes, que asocian el liderazgo con un perfil predominantemente masculino. También persiste cierta falta de referentes femeninos en puestos jerárquicos, lo cual hace más difícil que las generaciones jóvenes encuentren modelos en los que mirarse.
Superar estas barreras requiere no solo esfuerzo individual, sino también políticas institucionales de apoyo, redes de mentoría y un cambio cultural que promueva activamente la diversidad en el liderazgo. En este sentido la SAR impulsa espacios de encuentro y un gran proyecto: “Mujeres Radiólogas”, liderado por las Dras. Claudia Cejas, Laura Dragonetti y Adriana García, con el objetivo de abrir camino y dar voz a las profesionales del mundo de las imágenes médicas en América Latina. A su vez este proyecto cuenta con aliados fundamentales, como es Diagnóstico Journal, que aporta un canal de comunicación fundamental para dar visibilidad a la iniciativa.

3. Equidad de género en TCBA
Políticas y prácticas internas para garantizar igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres.
Criterios de selección y promoción de personal médico.
Acciones concretas que impulsa para fomentar la diversidad y la equidad en el equipo.
Creo que la equidad se logra, en primer lugar, evitando cualquier forma de discriminación. En nuestra institución, los procesos de selección, formación y promoción se basan exclusivamente en las capacidades, la experiencia y el perfil de cada persona, sin importar género, edad, origen étnico, religión, orientación sexual, ni condición física o social.
Nuestras políticas institucionales, orientadas a atender a una población de pacientes diversa, se reflejan también en la conformación de nuestros equipos de trabajo. Valoramos la pluralidad de trayectorias y perspectivas porque sabemos que enriquece la práctica profesional y contribuye a brindar una atención centrada en el paciente de mayor calidad.
En algunas áreas específicas, como imágenes ginecológicas o diagnóstico mamario, la composición de género de los equipos médicos se corresponde naturalmente con el perfil de las pacientes, siendo mayoría las médicas mujeres.
Por último, me parece importante destacar que en los cargos de liderazgo también se refleja esta diversidad: hoy la Dirección de la institución está integrada por un Director General y seis Directores de área, de los cuales cuatro somos mujeres.
4. Referentes y mentoría
Mujeres y hombres que la inspiraron en su carrera.
He tenido la fortuna de contar con grandes referentes que marcaron mi camino en la radiología. El Dr. José Luis San Román y el Dr. Francisco Eleta fueron mentores fundamentales en mi formación clínica y en la comprensión profunda del valor de las imágenes médicas. En el ámbito de la gestión en salud, el Dr. Alberto San Miguel ha sido —y sigue siendo— un gran maestro y guía clave en mi desarrollo como directora médica en TCba. También tuve la oportunidad de aprender de mujeres que abrieron caminos: en 2014 conocí a la Dra. Claudia Cejas, cuando participé en el curso para Revisores Junior de la Revista Argentina de Radiología. Esa experiencia me permitió integrarme al Comité de Redacción de la RAR durante varios años y, al mismo tiempo, comenzar a involucrarme activamente en la SAR y a vincularme con la radiología internacional.
Rol de la mentoría en la formación de nuevas generaciones de radiólogas y radiólogos.
La mentoría es clave: no se trata solo de enseñar, sino de acompañar, abrir puertas y mostrar que se puede. En mi experiencia, el apoyo de referentes fue decisivo para mi desarrollo profesional, y hoy siento la responsabilidad de hacer lo mismo por las nuevas generaciones, especialmente para que las mujeres tengamos más oportunidades reales de crecer en radiología. La mentoría es una herramienta de transformación colectiva que nos permite construir una radiología más equitativa, diversa y preparada para los desafíos del futuro.
Cómo el liderazgo femenino puede influir en la cultura organizacional de un centro de diagnóstico?
El liderazgo femenino puede transformar de manera profunda la cultura organizacional de un centro de diagnóstico. La sola presencia de mujeres en roles de decisión rompe con modelos tradicionales y abre espacio a formas de gestión más inclusivas y colaborativas. No se trata de que las mujeres lideremos ‘diferente por naturaleza’, sino de que traemos experiencias y miradas históricamente subrepresentadas que enriquecen la toma de decisiones.
Creo que la diversidad en el liderazgo impacta directamente en la calidad del trabajo en equipo y en la capacidad de la institución para responder a las necesidades de una sociedad también diversa.

5. Visión para el futuro
Cómo imagina la participación de las mujeres en radiología en los próximos 10 años?
Imagino una radiología con una presencia femenina más visible y equitativa en todos los niveles: desde la práctica clínica hasta los cargos jerárquicos académicos y de gestión. Mi deseo es que las instituciones acompañen y reflejen cada vez más la diversidad real de quienes ejercemos la especialidad.
Qué cambios institucionales o culturales son necesarios para que la igualdad sea real y sostenida?
Para que la igualdad sea real, necesitamos instituciones comprometidas con la equidad, que generen políticas de apoyo concretas como mentoría, formación en liderazgo y medidas de promoción de la diversidad en los cargos jerárquicos. El cambio cultural implica reconocer que la diversidad no es un obstáculo, sino una fortaleza.
Mensaje para médicas jóvenes que quieren crecer en la especialidad y acceder a posiciones de liderazgo.
A las médicas jóvenes les diría que no renuncien a sus ambiciones y que busquen activamente espacios de participación. No se limiten, busquen mentores, tomen la palabra y hagan oír su voz. Y, sobre todo, que recuerden que el liderazgo no es una tarea individual, es un proyecto colectivo que va transformando continuamente a la radiología.

