Autores: Carmona, Ana María/ Montoya, Mariela/ Sierra, Alvaro
Nos enorgullece presentar el trabajo “El Gran Imitador Intestinal”, de los doctores Ana María Carmona, Mariela Montoya y Álvaro Sierra del Swiss Medical Group, galardonado con el 1er Premio al Mejor Reporte de Casos para Médicos Residentes en el Congreso Argentino de Diagnóstico por Imágenes (CADI), realizado en septiembre de 2025 en Buenos Aires, organizado por la SAR y FAARDIT. A continuación, compartimos este destacado caso clínico reconocido por su excelencia académica.

PRESENTACIÓN DEL CASO
Paciente masculino de 14 años, concurre a la guardia por diarrea y pérdida de peso de 15 días de evolución. Durante la hospitalización presentó deterioro progresivo, distensión
abdominal, ascitis, hipoalbuminemia, hipokalemia y elevación de LDH. Los estudios por imágenes revelaron adenopatías en cadena inguinal izquierda, engrosamiento de asas
intestinales difusas y miositis. Se sospecha de enfermedad inflamatoria intestinal (EII), con nula respuesta a la terapéutica implementada.
Hallazgos Imagenológicos

Ecografía: Adenopatías inguinales izquierdas, derrame pleural bilateral y líquido libre abdominal.
RM: Engrosamiento parietal difuso de asas delgadas y gruesas, con abundante ascitis. Conglomerado ganglionar inguinal izquierdo, sin evidenciarse otro compromiso ganglionar en el resto del abdomen. Miositis en grupos musculares pélvicos y raíz del muslo izquierdo.

Discusión
En este caso, ante la ausencia de respuesta al tratamiento instaurado de EII y los hallazgos imagenológicos replantearon el diagnóstico hacia una etiología neoplásica. Se realiza biopsia en el conglomerado ganglionar inguinal izquierdo, dando como resultado de anatomía patológica de linfoma B maduro (linfoma no Hodgkin). Realizó tratamiento quimioterápico con consecuente inmunosupresión, shock séptico y fallecimiento del paciente.
La EII y los linfomas con compromiso intestinal comparten algunos hallazgos en imágenes, como engrosamiento parietal de asas intestinales y adenopatías predominantemente mesentéricas. Si bien el engrosamiento parietal se observa en ambas entidades, cabe destacar que la afección intestinal en el LNH suele comprometer un segmento intestinal, en nuestro caso se presentó de manera difusa y continua en la totalidad de las asas intestinales, lo que oriento a una posible EII.
En el LNH en intestino delgado el íleon distales el sitio más comúnmente afecto debido a la mayor cantidad de tejido linfoide en esta porción del intestino, seguido del yeyuno y por último duodeno.
Sin embargo, ciertos elementos sugieren linfoma como las adenopatías voluminosas con necrosis central y ascitis significativa. En nuestro caso las adenopatías con dichas características solo se evidenciaban en región inguinal izquierda y no presentaba compromiso esplénico, ni otros órganos.
El compromiso muscular (miositis) no presentó relación significativa para ninguna de las dos entidades, interpretándolo de carácter inespecífico.
El LNH representa en torno al 30-40% de los linfomas que afectan al tracto GI, con ligera predilección por hombres (3:2). Cabe destacar que la estirpe histológica suele presentarse más en adolescentes que en niños y la incidencia de LH es del doble de la de LNH.
CONCLUSIÓN
La afectación intestinal del linfoma es muy variable, por ello debemos conocer cuáles son aquellas manifestaciones imagenológicas que nos hagan sospechar del linfoma intestinal.
El análisis detallado de las imágenes y una biopsia oportuna, son esenciales para un diagnóstico certero y tratamiento adecuado.

