ACRADGUA: fortalecer la radiología desde la integración, la formación y la visibilidad
La radiología en Guatemala atraviesa un momento de expansión, con una demanda creciente de estudios por imágenes y nuevos desafíos en formación, distribución del recurso humano y reconocimiento dentro del equipo médico. En este contexto, la Asociación Civil de Diagnóstico por Imágenes y Terapia Radiante de Guatemala (ACRADGUA) busca consolidarse como un actor clave en el desarrollo del sector.
Su presidente, el Dr. José Miguel Alfaro, analiza el presente de la especialidad, los principales ejes de trabajo de la entidad y los retos que enfrenta el país.

Un rol estratégico en el sistema de salud
ACRADGUA es hoy la única asociación que nuclea formalmente a los radiólogos en Guatemala, integrando también a profesionales de áreas afines y a médicos en formación.
“Representamos legalmente al gremio radiológico en el país y promovemos tanto la educación médica continua como la actualización científica”, señala Alfaro. En paralelo, la entidad impulsa estándares de calidad, buenas prácticas clínicas y acciones vinculadas a la seguridad del paciente y la protección radiológica.
Uno de los cambios más relevantes, según destaca, es el reposicionamiento del radiólogo dentro del sistema de salud. “Antes era un profesional más aislado; hoy buscamos que forme parte activa de la toma de decisiones clínicas”, explica, especialmente en áreas como oncología, endometriosis o patología musculoesquelética.

Formación continua y articulación institucional
La actividad de la asociación se apoya en dos pilares: el académico y el de vinculación.
En el primero, se destacan el congreso nacional de radiología —de realización bianual—, los webinars mensuales con especialistas nacionales e internacionales y una nueva línea de talleres prácticos centrados en ultrasonido avanzado.
“El objetivo es recuperar protagonismo en esta modalidad y posicionar al radiólogo como referente en estudios especializados”, afirma Alfaro.
A esto se suman espacios para la presentación de casos clínicos y la participación activa de residentes, así como la producción científica en congresos.
En cuanto a la vinculación, ACRADGUA trabaja en alianzas con sociedades internacionales y regionales, además de fortalecer su participación en congresos interdisciplinarios a nivel local.
La estrategia incluye también una mayor presencia digital. “Hoy apostamos a redes sociales y plataformas como YouTube para ampliar el acceso al contenido académico”, agrega.

Déficit de especialistas y distribución desigual
Pese al crecimiento en la formación de nuevos profesionales, Guatemala enfrenta una brecha significativa entre la demanda y la disponibilidad de radiólogos.
Con una población cercana a los 18,5 millones de habitantes, el país cuenta con aproximadamente 400 radiólogos y entre 1.000 y 1.200 técnicos. Si bien en los últimos años se ha incrementado la cantidad de residentes, la distribución sigue siendo desigual.
“La mayoría se concentra en la capital, mientras que en el interior hay infraestructura, pero falta quién interprete los estudios”, advierte Alfaro.
A este escenario se suma la escasa oferta de subespecialidades, lo que limita el desarrollo profesional y favorece la migración de talento hacia otros países. También influyen las condiciones laborales del sector público, menos competitivas frente al ámbito privado.
Tres ejes de gestión
La actual conducción de ACRADGUA se plantea como continuidad de un proceso iniciado por gestiones anteriores, con foco en tres objetivos principales.
El primero es el fortalecimiento institucional, incluyendo la organización jurídica y la digitalización de servicios para los socios.
El segundo apunta al desarrollo académico, con una agenda estructurada de actividades y el desafío de incrementar la participación activa de los miembros. “Hoy solo alrededor del 50% mantiene una vinculación constante”, señala.
El tercer eje es el posicionamiento del radiólogo dentro del sistema de salud. “Queremos que tenga mayor visibilidad y participación en las decisiones clínicas”, resume.

Proyección y legado
Más allá de los objetivos de gestión, Alfaro destaca la importancia de consolidar una asociación integrada y sostenible en el tiempo.
“El desafío es involucrar a las nuevas generaciones y mantener una comunidad activa, que garantice la continuidad del trabajo institucional”, concluye.

