En el marco del CIR FAARDIT SORDIC 2026, realizado en el Hotel Quinto Centenario de Córdoba, Argentina, el médico radiólogo colombiano Gabriel Dib Díaz Granados compartió una clase sobre radiología musculoesquelética, tumores óseos y el valor de mantener una mirada clínica, ordenada y humana frente a cada imagen.
El Dr. Gabriel Dib Díaz Granados, médico radiólogo de Colombia, propietario de Da Vinci Wellness Center en Antioquia y referente en radiología musculoesquelética, participó como speaker del congreso CIR FAARDIT SORDIC 2026, desarrollado en Córdoba, Argentina.

Durante su presentación, titulada “Radiología simple de los tumores óseos”, Dib propuso una revisión dinámica y visual de casos propios, acumulados a lo largo de años de experiencia profesional y familiar. Según explicó, su vínculo con esta área comenzó desde muy joven, acompañando el trabajo de su padre, también radiólogo, en una época marcada por diapositivas, carruseles y archivos analógicos que hoy constituyen un verdadero atlas de casos.
Uno de los ejes centrales de su exposición fue la importancia de la semiología radiológica. Para Dib, el radiólogo debe construir un orden mental al analizar una imagen: identificar si la lesión compromete uno o varios huesos, su localización, el tipo de hueso afectado, la matriz, los tejidos blandos, la reacción perióstica, la edad y el sexo del paciente. Ese “decálogo” permite orientar el diagnóstico y diferenciar lesiones benignas, agresivas o malignas.
“El radiólogo debe pensar en colores”, sostuvo durante la clase, al remarcar la necesidad de relacionar la imagen radiológica con la histología y la patología. En ese sentido, destacó que el diagnóstico de tumores óseos requiere una mirada multidisciplinaria entre radiólogos, patólogos, ortopedistas y otros especialistas.
A lo largo de la presentación, abordó tumores formadores de tejido óseo, lesiones cartilaginosas, tumores de células gigantes, sarcomas, quistes óseos y pseudotumores. También subrayó la utilidad de los estudios complementarios, como la resonancia magnética, la tomografía o la medicina nuclear, pero insistió en que la radiografía simple conserva un lugar fundamental.
“La radiografía simple sigue siendo el gold standard para la evaluación de los tumores óseos. De allí se derivan, como ayuda, todos los demás métodos”, afirmó.

Además de su enfoque técnico, Dib compartió una reflexión sobre el rol del radiólogo frente al paciente. Señaló que el avance de la inteligencia artificial obliga a reforzar aquello que la tecnología no reemplaza: el contacto humano, la explicación clara y la interpretación contextual de los hallazgos. En su experiencia, muchas personas viven durante años con temor por términos médicos mal explicados, cuando una conversación breve puede cambiar por completo su percepción.
La participación del Dr. Gabriel Dib Díaz Granados en el CIR FAARDIT SORDIC 2026 combinó conocimiento académico, experiencia personal y una defensa apasionada de la radiología como disciplina clínica, visual y profundamente humana.

