Las lesiones mamarias no palpables representan un desafío cotidiano tanto para los radiólogos como para los cirujanos. La correcta localización antes de la cirugía es fundamental para garantizar una resección precisa y preservar la mayor cantidad posible de tejido sano. En los últimos años, la marcación preoperatoria con semilla magnética comenzó a posicionarse como una alternativa al tradicional arpón, aportando mayor flexibilidad en la planificación quirúrgica y una mejor experiencia para las pacientes.
La Dra. Marcela Uchida, radióloga especialista en imágenes mamarias y jefa del Servicio de Imágenes Mamarias de Clínica Alemana de Santiago (Chile), conversó con Diagnóstico Journal sobre la experiencia de su institución con esta tecnología, que ya utilizan desde hace más de dos años.

Una localización más cómoda para la paciente y para el equipo médico
La especialista explica que la marcación preoperatoria tiene como objetivo localizar lesiones mamarias no palpables —malignas o con potencial maligno— para que el cirujano pueda extraerlas con precisión.
La diferencia es que, en lugar del tradicional arpón, se implanta una pequeña semilla magnética mediante una aguja, bajo guía ecográfica o mamográfica y con anestesia local. Posteriormente, durante la cirugía, una sonda detecta la señal magnética y guía al cirujano hasta la lesión.
“La gran ventaja es que la semilla puede colocarse incluso más de 30 días antes de la cirugía, sin dejar ningún elemento externo en la mama”, explica Uchida.

Una solución que mejora la organización del quirófano
Para la especialista, el mayor impacto de esta tecnología no está únicamente en el procedimiento radiológico, sino en toda la organización del proceso asistencial.
Con la técnica tradicional mediante arpón, la marcación debe realizarse pocas horas antes de la cirugía, obligando a coordinar con precisión la agenda del servicio de imágenes y del quirófano.
“La paciente debía llegar muy temprano el mismo día de la cirugía para realizar la marcación. Eso generaba ansiedad, aumentaba la presión sobre los equipos y cualquier retraso repercutía en toda la programación quirúrgica.”
La posibilidad de implantar la semilla días o incluso semanas antes elimina esa dependencia horaria.
“Hoy podemos separar completamente el flujo de trabajo de Radiología del de Cirugía. Esto optimiza la utilización de los pabellones quirúrgicos y mejora significativamente la planificación.”

Una curva de aprendizaje multidisciplinaria
En Clínica Alemana de Santiago la implementación comenzó hace más de dos años.
Según relata la Dra. Uchida, para los radiólogos el aprendizaje fue relativamente sencillo, ya que la técnica es muy similar a la colocación de un clip metálico.
“La mayor adaptación fue para los cirujanos, quienes debieron familiarizarse con una nueva forma de localizar la lesión y definir los márgenes quirúrgicos.”
La implementación también implicó un trabajo conjunto con las aseguradoras de salud, ya que el costo de la semilla continúa siendo superior al del arpón convencional.
“Ha sido necesario demostrar el valor que aporta la técnica para lograr una adecuada cobertura y minimizar el impacto económico para las pacientes.”
Actualmente, aproximadamente cuatro de cada diez marcaciones preoperatorias realizadas en la institución ya utilizan semilla magnética.

Las limitaciones que todavía deben resolverse
Si bien los beneficios son claros, la Dra. Uchida reconoce que aún existen algunas limitaciones.
Una de ellas es la profundidad máxima de detección, cercana a los cuatro centímetros, lo que puede dificultar su utilización en pacientes con mamas de gran volumen.
Además, la técnica no resulta recomendable en pacientes que recibirán quimioterapia neoadyuvante.
“La semilla produce un artefacto de aproximadamente cuatro centímetros en la resonancia magnética. Como estos pacientes requieren controles seriados mediante resonancia para evaluar la respuesta al tratamiento, seguimos utilizando clips metálicos convencionales.”
La especialista considera que eliminar este artefacto será uno de los avances tecnológicos más importantes para ampliar las indicaciones de la técnica.

El desafío de expandir su adopción en Latinoamérica
Para Uchida, la incorporación masiva de esta tecnología dependerá principalmente de tres factores: mayor difusión entre los especialistas, reducción de costos y evolución tecnológica.
“Es una técnica que vale la pena conocer. Incluso en hospitales públicos ha demostrado mejorar la organización de las pacientes y la programación quirúrgica.”
Sin embargo, enfatiza que el éxito de la implementación no depende únicamente del dispositivo.
“Es fundamental conformar un equipo multidisciplinario donde radiólogos y mastólogos compartan los mismos objetivos. Cuando ambos servicios trabajan coordinadamente, la implementación resulta mucho más sencilla.”

Inteligencia artificial: el próximo gran cambio
Además de la incorporación de la semilla magnética, Clínica Alemana también avanza en la evaluación de herramientas de inteligencia artificial aplicadas a imágenes mamarias
Actualmente utilizan software de IA para mamografía y desarrollan investigaciones destinadas a medir su impacto real sobre la práctica clínica.
Aunque considera que estas herramientas tendrán un papel cada vez más relevante, la Dra. Uchida sostiene que el criterio médico seguirá siendo indispensable
.
“La inteligencia artificial llegó para quedarse. Nos permitirá ser más eficientes y probablemente asumirá una parte importante de los estudios normales en los programas de screening. Pero el radiólogo seguirá siendo esencial para interpretar los casos complejos y tomar las decisiones clínicas más importantes.”
Para la especialista, tanto la inteligencia artificial como las nuevas tecnologías de localización preoperatoria forman parte de una misma transformación: una radiología cada vez más precisa, integrada y centrada en mejorar la experiencia de las pacientes.


