En exclusiva para Diagnóstico Journal, conversamos con Guillermo Casale, el Responsable del Departamento Nuclear de Laboratorios Bacon.
En esta oportunidad charlamos sobre los avances en medicina nuclear, la importancia de la estrategia teragnóstica en oncología y el rol de la Industria Argentina en la producción de radiofármacos de última generación. Una mirada en profundidad
a la innovación local con impacto global.
Introducción
La medicina nuclear vive un fuerte auge gracias a la revolucionaria estrategia que combina diagnóstico y tratamiento, conocida como teragnosis. La misma, en el ámbito de la medicina nuclear, fusiona la imagenología y la radioterapia molecular.
En esta entrevista, Guillermo Casale nos detalla cómo Laboratorios Bacon se ha posicionado ante este nuevo paradigma, qué desarrollos llevan adelante en el país y cómo la investigación abre oportunidades para mejorar la calidad de vida de los pacientes oncológicos.

Guillermo, desde tu experiencia, ¿cómo definirías la estrategia teragnóstica y cuál es su rol en la medicina nuclear actual?
La Teragnosis, se podría decir que es la estratégica fusión que salva vidas, en nuestra especialidad combina la imagenología diagnóstica con la terapia dirigida.
La imagenología, comúnmente a través de PET pero también posible con SPECT, se emplea para identificar el tumor.
Nosotros, gracias a nuestro ciclotrón propio, tenemos la posibilidad de ofrecer radiotrazadores de última generación en la Argentina.
La terapia implica el uso de un isótopo radiactivo emisor de partículas unido al mismo vector molecular que el agente de PET utilizado para identificar la enfermedad, o uno de similares características biológicas. De esta manera, se dirige específicamente a las células objetivo sin afectar los tejidos circundantes u otros tejidos u órganos. A diferencia de la radioterapia externa, la radioterapia molecular transporta la radiactividad al núcleo de la célula neoplásica y desde allí el radiofármaco emite sus partículas radioterapéuticas cortando la doble o simple hélice del ADN de la célula tumoral programándola en apoptosis, es decir, muerte celular programada.
En otras palabras, según las características físicas del decaimiento del isótopo seleccionado, es posible realizar primero el diagnóstico por imagen y luego, basándose en esos resultados, elegir otro isótopo cuya desintegración permita llevar a cabo la terapia. Esto se logra gracias a estructuras moleculares desarrolladas con el propósito específico de dirigir tanto el diagnóstico como la terapia.
¿De qué manera esta estrategia ha transformado la vida de los pacientes oncológicos?
En realidad, esta técnica comenzó con el yodo-131 y no es un concepto nuevo. Este es un radioisótopo con un largo historial en Medicina Nuclear, usado durante décadas para la exploración diagnóstica y el tratamiento de enfermedades de la tiroides.
Actualmente, la teragnosis ha alcanzado una notable evolución, consolidándose como pilar de la terapia dirigida y la medicina personalizada, gracias al desarrollo de un amplio espectro de dianas moleculares. Un ejemplo concreto, desde el laboratorio hemos trabajado intensamente en los últimos años, es el PSMA en cáncer de próstata, que puede marcarse con flúor-18 para el diagnóstico o con lutecio-177 para la terapia.
El PSMA (antígeno prostático específico de membrana) se dirige exclusivamente a las células que expresan estos receptores en su membrana celular, como lo son las células de próstata que han mutado a cáncer. En dicha mutación la célula expresa en su membrana unos 600.000 a 800.000 receptores de PSMA y estos receptores son los que utilizamos para detectar el cáncer y tratarlo.
Este enfoque ha cambiado la vida de los pacientes oncológicos al integrar en una misma estrategia la detección precisa del tumor y su tratamiento dirigido. De este modo, cada paciente accede a una terapia ajustada a su perfil biológico, lo que se traduce en mayor eficacia, menor toxicidad y una mejor calidad de vida.
¿Qué ventajas presenta frente a terapias convencionales como la quimioterapia?
Es importante aclarar que la quimioterapia sigue siendo una herramienta fundamental en oncología hoy en día, pero es cierto que, frente a ella, la teragnosis aporta mayor precisión, personalización y menor toxicidad transformando la experiencia del paciente.
Por ejemplo, la quimioterapia ataca tanto a células tumorales como a células sanas. En cambio, la teragnosis, utiliza moléculas dirigidas a receptores específicos en células tumorales, reduciendo el daño colateral y prácticamente con efectos adversos mínimos.
Además, en algunos casos ciertos tumores desarrollan resistencia a los agentes quimioterápicos por la variabilidad de sus mutaciones por lo que dejan de responder al tratamiento, pero con esta nueva herramienta no se le da tiempo a mutar a la célula porque es aniquilada por la radioterapia molecular de forma prácticamente inmediata.
Esto convierte a esta terapia en una herramienta de altísima potencia frente a tumores resistentes.
¿Cuál es el rol de Laboratorios Bacon en este escenario?
Laboratorios Bacon nació hace más de 45 años con la visión de Jorge Nicolini: desarrollar en medicina nuclear soluciones diagnósticas y terapéuticas con talento y producción argentina.
Nuestro propósito siempre fue acercar a los médicos herramientas de vanguardia, fabricadas en el país y accesibles para la comunidad.
Un hito fundamental fue la decisión de invertir en un ciclotrón propio. Desde 2009 producimos trazadores PET: comenzamos con 18F–FDG para unos pocos centros en Buenos Aires y hoy contamos con una línea que llega a instituciones de todo el país.
Hoy estamos frente a un nuevo desafío y, al mismo tiempo, a una gran oportunidad: impulsar el desarrollo de la teragnosis en la Argentina.
En este camino, nos llena de orgullo colaborar con la Fundación Oncidium y ser parte de #RLTConnect. Tanto Cintia Ciliberto, vicepresidenta de nuestro laboratorio, como yo tenemos el honor de ser embajadores en Argentina de esta fundación, un proyecto que brinda esperanza real a pacientes con cáncer que no cuentan con los recursos para acceder a estos tratamientos innovadores.
¿Qué es RLT Connect?
RLT–Connect es una plataforma en línea que conecta a profesionales de la salud que buscan terapia con radioligandos para sus pacientes sin recursos o cuya cobertura no cubre estos tratamientos, con proveedores de radioisótopos dispuestos a donar dosis. Su misión es que este tratamiento transformador sea accesible para quienes más lo necesitan.
Nosotros lo llamamos “Cadena de Donaciones”, donde cada eslabón cumple un rol fundamental: el productor del radioisótopo dona la actividad necesaria para dicha terapia, nosotros como laboratorio donamos la importación a la Argentina y nuestro expertise en la marcación de la molécula específica, controles de calidad y su liberación radiofarmacéutica apto para uso en humanos y la dosis de diagnóstico, el médico tratante dona la aplicación y seguimiento del paciente utilizando sus permisos, y la institución donde es tratado el paciente dona su estructura y licencias para que la terapia pueda realizarse.
Finalmente, ¿qué mensaje desea transmitir Laboratorios Bacon a la comunidad médica y a los pacientes?
En Laboratorios Bacon reafirmamos cada día nuestro compromiso de escuchar tanto a los pacientes como a la comunidad médica para transformar esa necesidad en innovación.
Nuestro propósito es poner en manos de los profesionales herramientas de alta tecnología, desarrolladas localmente, que hagan posible brindar a cada paciente una nueva oportunidad y una mejor calidad de vida.
Conclusión
La entrevista con Guillermo Casale refleja cómo la medicina nuclear argentina se integra en la vanguardia mundial.
La estrategia teragnóstica, el desarrollo de radiofármacos innovadores y la visión solidaria de Laboratorios Bacon conforman un camino de ciencia y compromiso social.
Con proyectos en curso que prometen nuevos tratamientos contra el cáncer, la compañía reafirma su papel como referente en innovación con impacto real en la vida de los pacientes.
bacon@bacon.com.ar

