Reconocida por su trayectoria en radiología musculoesquelética, la Dra. Denise Tokechi comparte su experiencia en docencia, su vínculo con la universidad y la importancia de dar voz a las mujeres en entornos tradicionalmente masculinos.

En una entrevista con Diagnóstico Journal, la Dra. Denise Tokechi repasó los momentos clave de su carrera, marcada por la pasión por la radiología musculoesquelética y un fuerte compromiso con la docencia. Egresada de la Escuela Paulista de Medicina en un momento en que la residencia en resonancia magnética no existía, su camino se forjó en el autodidactismo, impulsado por su participación en la universidad y el intercambio constante con colegas.
A partir del año 2000, comenzó a formar parte activa del grupo de estudios de imágenes musculoesqueléticas. Su crecimiento profesional se vio alimentado por la doble vía de la práctica clínica y la formación académica. “Fue clave seguir vinculada a la universidad y participar en reuniones con otras especialidades”, remarcó, destacando cómo esa sinergia fue esencial para construir su reputación profesional.

Uno de los desafíos más significativos que enfrentó fue abrirse paso como mujer en ámbitos dominados por hombres, como las sesiones clínicas con ortopedistas y neurocirujanos. “Discutir casos en auditorios llenos de hombres exigió coraje. Pero eso fue lo que me permitió aprender y crecer”, confesó.
Además del ámbito profesional, la Dra. Tokechi enfatizó el equilibrio necesario entre ser médica, madre y esposa. Reconoció que sostener ese “tripé” no es tarea fácil, pero resulta fundamental para mantener la integridad personal. “Hay que enfrentar la ‘síndrome de la impostora’ y no tener miedo a levantar la voz. Nuestra opinión también cuenta.”
En su visión del liderazgo femenino, subrayó que las mujeres tienen una perspectiva única, enfocada en las personas, en la educación y en el desarrollo de otros. “Invertir en quienes van a brillar incluso más que nosotras es un gesto profundamente femenino y necesario en el ámbito médico”, señaló.
Para la Dra. Tokechi, crear espacios de crecimiento y pertenencia es vital. “Hoy necesitamos instituciones donde la gente quiera participar, sentirse escuchada y valorada.”
Cerrando la entrevista, recordó con cariño a una de sus mentoras, la Dra. Claudia Regina, patóloga y madre, quien le sirvió de inspiración en momentos de duda. “Todas tenemos alguien que nos guía, una especie de ángel de la guarda que nos recuerda que sí se puede: ser mujer, madre y profesional destacada.”
La historia de la Dra. Tokechi no solo inspira a nuevas generaciones de médicas radiólogas, sino que reafirma la importancia de construir redes de apoyo y espacios inclusivos donde la excelencia profesional y la sensibilidad humana convivan.

